más de lo que me gusta

Han pasado ya tres días y aún tengo la sonrisa en mi cara y esa sensación en el cuerpo de estar libre.

No sé si conoces esa sensación y has sentido esa alegría, donde quedas contagiado por un buen rato, donde tu energía esta al máximo y como que las cosas que no importan te resbalan sin hacer mella.

En esta aventura de conocerme, he estado experimentando el hacer más de lo que me gusta y observar que pasa con mi energía.

energy worth

Se consciente de lo realmente vale tu energía.

Hace unos meses, abrieron la invitación para hacer un homenaje a una persona que quiero mucho y que ha dejado impacto en vidas de muchas personas. La invitación era para dar un regalo, y este era hacer un baile. Cuando estaba en el colegio, esto era lo más normal, todos los años había algo porque bailar, ponernos el vestuario y maquillarnos, para salir al escenario.  Hoy, veinticinco años después, me sonó un poco a locura, llegaron las disculpas que vienen con frecuencia: “ya estoy muy vieja para eso”, “y si me equivoco?”, “es que no tengo tiempo para eso” o “es que de eso no se”.

Afortunadamente, hice caso omiso a mis propias dudas y miedos, y comencé una nueva aventura. Y creo que hoy la sonrisa en la cara y la energía vibrando en mi cuerpo, no solo se debe a esos minutos de baile, se debe a que me lance al vacío, me atreví, me conecte con personas maravillosas después de muchos años, me esforcé y entrené por hacerlo bien, me di la oportunidad de equivocarme y hacerlo mal, saque el tiempo y pedí ayuda para lograrlo, fui ejemplo para mis hijos, y sobretodo di un regalo desde el corazón, no solo para la homenajeada sino para mí.

Cada vez que hago algo que me gusta hacer, siento mi cuerpo llenarse de energía… y tú a qué te atreves para llenarte de energía?

img_20180313_1844481.jpg

Estos son algunos de los cómplices de esta aventura. 

las dos

Porque será que tenemos esa necesidad loca, o por lo menos yo la tengo y la loca soy yo, de que todo sea perfecto y este perfecto.

Hace poco volví a escuchar que las mujeres para sentirnos seguras de algo tenemos que tener las cosas en mínimo un 90%, pero los hombres con un 10% ya es suficiente.

Por eso esta frase, “Tienes permiso de ser las dos, una obra maestra y un trabajo en progreso”, me da tanta tranquilidad.

both

Y el permiso no me lo dan afuera sino me lo doy YO. Por eso cada día busco como reconocer en mi esa obra maestra que soy, y a la vez ver dónde puedo mejorar, que puedo hacer diferente y como puedo ser más feliz. Al hacer esto me lleno de energía, siento que todo está bien como está, y que puedo hacer lo que elijo hacer.

¿Y tú cómo te ves?