recargando

¿cansancio?

¿Has tenido uno de esos días sin mucha energía, con el cuerpo lento, bostezos constantes, y pocas ganas de hacer? ¿Un día de esos de cansancio?

 

¿Y qué haces al respecto?

Sigues trabajando, sigues cuidando de otros, sigues haciendo lo que “debes hacer”, sigues el día, ignoras lo que te sientes, lo que necesitas.

 

O, paras el mundo y haces lo que necesitas.

¿En este momento que necesitas?

¿Qué vas a hacer para obtenerlo?

 

Ayer después de un día de contacto con la naturaleza, de escuchar el viento, de ver a mis hijos jugar y escucharlos reir, de conectarme con lo que me importa y seguir soñando (con una co-inspiradora), logré recargarme de energía. Y no es que siempre tenga que escapar lejos de todo para lograrlo, rico sería. Ahora uso momentos, recuerdos e imágenes de momentos que me han recargado de energía y los uso para traer esa energía nuevamente a mí.

 

¿Qué tal si paras un momento, y te recargas de energía?

recharge

Algunas veces necesito estar por mi cuenta. No estoy triste. No estoy enojad@. Estoy recargando mis baterías. Krsiten Butler

 

preparando o evitando

preparando o evitando

Me encanta preparar las cosas, leer, investigar, entender….

Y sabes que parte de este blog ha sido soltar eso y lanzarme.

Me di cuenta que tanta preparación tenía un gran tinte de miedo a hacer lo que tenía que hacer.

Ese preparar era evitar lo que sabía que quería y no me atrevía.

 

¿Tienes algo por hacer?

¿Lo estas preparando o lo estás evitando?

¿Qué te impide lanzarte y lograrlo?

¿Qué tal tomar un gran respiro y hacerlo?

¿A qué le tienes miedo?

courage

Coraje no es la ausencia del miedo, es lahabilidad de actuar en la presencia del miedo. Bruce Lee

 

equivocándome

equivocándome

“El éxito consiste en ir de equivocación en equivocación sin perder el entusiasmo” Winston Churchill

¿Quién crees que eres, que no necesitas equivocarte antes de lograr lo que te propones?

Al ver a mis hijos crecer he logrado conectarme nuevamente con la belleza de aprender. Cuando  daban sus primeros pasitos, sí que se cayeron, se golpearon unas veces duro y otras suave, algunas veces eran más atrevidos y se lanzaban al vacío solo, otras estaban precavidos y se agarraban fuertemente a todo lo que estaba a su alrededor.  Con esas equivocaciones no solo aprendieron a caminar, sino a cuando pedir ayuda, a intentar varias veces y no perder la meta, a afianzar sus pies, a cómo mover sus piernas para no tropezar, a cómo lograr atención cuando estaban en el piso, de que cosas se podían aferrar, que superficies eran más fáciles y cuales más difíciles.

Es parte del aprendizaje el equivocarnos, si lo vemos como eso como aprendizaje.

Este fin de semana tuve la oportunidad de hacer una pintura guiada y consciente, fue un ejercicio increíble. A parte de conectarme con una intención y de tener la paciencia requerida para pintar durante varias sesión. Implico el permitirme equivocarme y reconocer que no se pintar, no se la técnica y no tengo la experiencia. Lo bello del proceso es que al ser por etapas implico en ocasiones rehacer, borrar y hasta tapar lo que ya había hecho, sin importar que yo pensara que ya estuviera lista o que alguien más lo podía hacer mejor. Y lo increíble es que me di permiso de “equivocarme” de no hacerlo perfecto y en el proceso conscientemente opte por dejar a la vista esas imperfecciones, las palabras con mi intención, los colores que se mezclaron libremente, las partes de pintura que se cayeron, los trazos muy gruesos, los colores que no combinaban, los elementos sin proporción, los machones, las sombras fuera de lugar. Ahora tengo una forma de recordarme que las equivocaciones me enseñaron algo, de mí, de otros y de lo que es posible.

¿y tú, te atreves a equivocarte?

Dibujo